En mi bar, donde el humo es más real que las palabras, descubrí la farsa de dos gnomos que alguna vez creí gigantes. Hoy solo son ruido repetido, un carrusel oxidado girando en su propia envidia. El bar seguirá siendo mío cuando sus ecos se apaguen.
© 2026 Hojas Sueltas — Funciona gracias a WordPress
Tema realizado por Anders Noren — Ir arriba ↑